En 2018, el Equipo de Formación, Información y Publicaciones (EFIP) realizó una Consulta Nacional a grupos de jóvenes, organizaciones juveniles y organizaciones que trabajan con jóvenes, mediante Conversatorios, Entrevistas, y Grupos focales en varias regiones del país. Fue un amplio debate que queremos resumir acá, pero que debe continuar para incorporarlo a las celebraciones y conmemoraciones del día de la juventud, y en el futuro próximo para la definición de políticas públicas de juventud que atiendan tanto las emergencias como los aspectos estructurales.

El punto de partida para este debate es la necesidad de hablar de Juventudes. En plural. Dada la heterogeneidad cultural y diversidad de intereses e identidades juveniles. Pero que tienen en común que han profundizado sus visiones de emancipación para el ejercicio efectivo de sus derechos económicos, educativos, políticos, sociales, ecológicos, culturales y sexuales tal como se menciona en la ENJUVE 2013. Hablamos también de juventudes diversas, globalizadas, con identidades, ideas, preferencias y prácticas distintas. “Tengo amigos en todo el mundo y no nos conocemos personalmente… compartimos intereses y necesidades y nos interconectamos”.

La juventud venezolana transita por una etapa difícil en la coyuntura actual de cambios sociales y económicos. El bono demográfico en Venezuela está en peligro, debido a tres factores: las migraciones, el embarazo adolescente y la violencia que afecta a la juventud con resultados de muertes y lesiones. Hemos perdido 640.000 jóvenes (15-30 años de edad) del 1.648.000 que conforma el Bono Demográfico

Pero, esta generación también es producto del boom económico de la primera década del siglo XXI que los conectó con el mundo. ¿Acaso se estaba preparando para emigrar? “… me voy para ejercer lo que yo quiero hacer”. Sus aspiraciones son muy altas, su crecimiento material y simbólico se ha reducido drásticamente en la situación actual o requieren grandes esfuerzos para los cuales no estaban preparados. Debido a que no están dispuestos a renunciar a la satisfacción de sus necesidades o al disfrute del consumo, deciden emigrar o vincularse a actividades para esta satisfacción, aunque estas no sean lícitas.

Lamentablemente, eso los lleva a aceptar condiciones de precariedad, informalidad y sobrevivencia, tanto dentro o fuera del país. Una buena parte ha aprendido el sentido del esfuerzo, se ha convencido de que sus sueños y aspiraciones solo serán alcanzados como fruto del esfuerzo personal. Por tanto, su centro de interés es garantizar la reproducción vital. Se han desplazado temas como la participación social y la organización juvenil. Y sus formas de organización como el partido, el consejo comunal, o formas de protestar como “guarimbas”, no movilizan a la gran mayoría de la juventud, no están directamente vinculadas con la materialización de sus aspiraciones inmediatas propuestas.

Los retos de las juventudes

Es urgente un proceso de recuperación de las condiciones sociales y económicas para las juventudes. En este proceso es fundamental escuchar a las juventudes y sus inquietudes de viva voz. Las altas expectativas se mantienen y aumentan, hasta tal punto que derivan en la decisión de emigrar, buscando en otras latitudes lo que no encuentran en Venezuela.

El reto principal es superar acciones políticas o en el plano material, hay que trabajar con sus prácticas y respetar su manera de comprender la vida. No es sólo un grupo etario. Los jóvenes son objeto y sujetos de las políticas públicas.

Otros retos claves son el educativo: Aunque entre 1999-2015 hubo una ampliación en el acceso a la educación, los jóvenes valoran la educación como algo aburrido, que no es pertinente. No llena sus expectativas. No le ayuda a explotar y descubrir sus cualidades. Hay una brecha entre los planes de desarrollo nacional y lo que los jóvenes deciden estudiar.

En la salud: es urgente la reducción drástica del embarazo en adolescentes. Según el INE aunque hubo un descenso importante de la tasa de natalidad en adolescentes 101 nacimientos (2000) a 79 (2017) la tasa sigue siendo alta. Las jóvenes asumen la maternidad como un valor Fundamental

En el plano laboral la tasa de desempleo juvenil se mantiene alta, superando el 15%. Hay una deuda importante en la formación para el trabajo. El Plan Chamba Juvenil tiene dos objetivos principales: a) Inserción laboral de jóvenes y b) Formación de los jóvenes en el trabajo; sin embargo, hay observaciones a sus resultados, más allá de la inscripción de jóvenes. No tenemos información sistematizada. Es necesario superar el carácter coyuntural de este plan. ¿Qué ha pasado con los jóvenes? ¿Cómo se han formado? ¿Se quedaron en los puestos de trabajo? ¿Mejoraron sus condiciones de empleabilidad? ¿En qué sector de la economía están: industria, metalmecánica, banca, etc.?

La violencia, un enemigo a vencer. Llevamos 20 años con altos índices de homicidios, el indicador fundamental de la violencia. El grupo entre 20 y 34 años presenta los índices más altos en accidentes de transporte y agresiones. Cerca de 9 mil jóvenes en edad productiva mueren anualmente por causas violentas en Venezuela. Otros jóvenes que no fallecen, quedan con secuelas graves que los incapacitan. La familia se inutilizó como espacio para la convivencia sana.

Aportes al Plan Nacional de Juventud.

Es importante que el plan tome en cuenta las singularidades y la pluralidad de las juventudes. El papel protagónico de los jóvenes y reflejar su diversidad. Contemplar la transversalidad,  para acciones decisivas frente a las problemáticas que afectan a los jóvenes. No discriminar a ningún grupo y privilegiar a los grupos más vulnerables, ya que los jóvenes tienen un papel de transformación cultural y en la progresión de los derechos.

El Plan Nacional de Juventud fundamentalmente debería contemplar como lineamientos: 1.) Desarrollar las capacidades del Estado y de la Sociedad Civil para crear mayores y mejores oportunidades para las y los jóvenes. Esto supone en términos concretos dos elementos: a) Acceso y calidad de servicios. b) Generación de oportunidades. Además, el Plan debe tener como enfoques: los Derechos Humanos, un carácter Intergeneracional, la Equidad de género, la Interculturalidad, y el Desarrollo sostenible. Sus principios básicos: la Descentralización, la Transversalidad e integralidad, la Equidad y la Participación.

Las propuestas prioritarias que surgen de la Consulta Nacional.

FORTALECIMIENTO INSTITUCIONAL: El Ministerio de Juventud y Deporte debe tener un rol más enfocado en los aspectos claves de las juventudes. Asumir mayor liderazgo y gobernabilidad en los temas de juventud, elevar sus niveles de coordinación y articulación interinstitucional para que las juventudes estén en el centro de la política, asumiendo el desafío de la ciudadanía y participación protagónico, incorporando jóvenes en puestos de decisión gubernamental.

CIUDADANÍA Y PARTICIPACIÓN JUVENIL: Las juventudes en su diversidad deben ser sujetos y constructores de la política pública de juventud y por tanto, constructores de las decisiones que se tomen para elaborar el Plan Nacional de Juventud. Para ello, es importante activar el Consejo Interinstitucional del Poder Popular de la Juventud y los Consejos del Poder Popular de la Juventud, en sus ámbitos comunal, parroquial, municipal, de circuito, estadal y nacional

EDUCACIÓN PARA UNA VIDA Y TRABAJO DIGNO: Es urgente asumir un programa de mejoramiento de la calidad de la Educación Básica y Universitaria. Aumentar los espacios de formación y oferta educativa con el uso de la tecnología. Un programa de enseñanza lúdica de las ciencias, con una visión integral que conecte con la dimensión artística y cultural. Fortalecer los programas de capacitación laboral en oficios que incluyan la inserción laboral, para el primer empleo y el emprendimiento

SALUD: Que se aplique el plan para la prevención del embarazo adolescente. El Ministerio dela Juventud y Deportes debe asumir un rol de articulación, monitoreo y seguimiento a las decisiones tomadas en la Comisión Nacional creada a cargo de la Vicepresidencia Sectorial para el Desarrollo del Socialismo Social y Territorial y coordinado por el Ministerio para la Mujer y la Igualdad de Género.

TRABAJO DIGNO, PRODUCTIVO y EMPRENDEDOR: Mejorar el Plan Chamba Juvenil. Que se articule con otras instituciones y el mundo del trabajo: las empresas e industrias. Que incluya los programas de formación especializada en oficios y empleos que demandan los motores definidos para la recuperación económica. Que haya muchas oportunidades de trabajo donde los jóvenes puedan demostrar sus talentos, habilidades, capacidades y destrezas.

VIOLENCIA Y CULTURA DE PAZ: El antídoto fundamental para enfrentar la violencia que afecta a los jóvenes está en la dimensión cultural: promover que las juventudes se impliquen en procesos de cómo generar una sociedad mejor, un mundo mejor. Observar la manera como se articulan los jóvenes en los grupos familiares. Hacer un diagnóstico de la dinámica familiar. Vigilar el maltrato. Una política con un sistema de monitoreo de los abandonos que ocurren. Y activar los sistemas de protección.

INCLUSIÓN SOCIAL: No podemos olvidad a sectores de las juventudes a los que no se abordó en esta consulta. Grupos y sectores de las juventudes en situación de desventaja, riesgo social y exclusión: jóvenes indígenas, jóvenes privados de libertad, jóvenes de la comunidad LGTBI, entre otros.