El viernes 23 de noviembre en su intervención en el foro Propuestas de la Sociedad Civil para el Plan Nacional de Juventud, el profesor Alberto Rodríguez, coordinador de la Escuela de Sociología de la Universidad Católica Andrés Bello, y consultor del Equipo de Formación Información y Publicaciones (EFIP) precisó la importancia de tres elementos fundamentales en el desarrollo de proyectos para la juventud venezolana: inteligencia, sostenibilidad e inclusión.

Explicó que actualmente las regiones se desarrollan con proyectos que llaman “Barcos Banderas” o “Barcos Insignias” cuya factibilidad y posibilidad de generar desarrollo social en sus comunidades dependen de tres atributos fundamentales:
Cuando decimos que los proyectos tienen que ser inteligentes nos referimos a que tienen que ser proyectos económicamente rentables, tienen que ser competitivos en el mundo global, y con productos de alta calidad; en segundo lugar, deben ser sostenibles, debe ser respetuosos con la naturaleza, debe tener el menor impacto ambiental posible, y si tiene algún impacto este se debe minimizar o compensar. Finalmente, tiene que ser incluyente, tiene que generar disminución de la pobreza, tiene que poseer factores que hagan que disminuyan la desigualdad”, precisa Rodríguez.

Rodríguez, enfatizó las oportunidades de desarrollo para la juventud venezolana, presente en la Faja Petrolífera del Orinoco y el Arco minero, precisando que para que los “proyectos bandera” ocurran es necesario formar desde ahorita a los profesionales y personal técnico que trabajará en esos proyectos.

 “Si hablamos de en el marco de la Juventud significa que si en tres años vamos a trabajar en petróleo  necesitamos desde ahorita formar al ingeniero que se necesita y al obrero calificado  que se necesita, de esa manera ¡podríamos tener chance! Si nosotros no hacemos  un proceso de formación con anticipación, vamos  a montar la experiencia, pero el recurso humano mejor calificado vamos a tener que tomarlo de otro sitio, Zulia, Anzoátegui, India, Pakistán, China… entonces no va a haber desarrollo”.

El sociólogo expresó la necesidad de que los jóvenes se formen para ese futuro, que marcará la economía del país y que se visualice con fuerza la inserción laboral de mujeres en puestos de trabajo, tradicionalmente masculinos, pero cuyos requerimientos no ameritan discriminación por género. “La juventud se tiene que formar para el futuro, no para el presente, esto significa identificar ¿Cuáles son los puestos de trabajo que van a ver para dentro de cinco años?, no los que hay ahorita”.

Texto: Fernando Payares